TERMINA EL VERANO, Y LLEGA EL DESVARETADO

Ya termina el verano, y tenemos que cuidar de nuestros olivos. Durante todo el verano es normal que hayamos visto crecer alrededor de nuestros olivos una serie de ramas (o varetas) proporcionándole a este sombra durante los días más castigados por el sol, pero una vez pasado el suficiente tiempo, lejos de ser beneficioso, esto puede ser muy perjudicial para el olivo y su fruto.

Estas varetas, como hemos dicho, son pequeñas ramas que brotan en el tronco del olivo para proporcionarle sombra, que al estar más cerca de las raíces que las ramas principales, reciben más sabia y crecen con más fuerza, por lo que una vez finalizado su acometido de dar sombra a nuestro olivo, han de ser eliminadas para que no crezcan demasiado y roben así la sabia que debería de llegar a las ramas principales

 

ler

Estas ramas suelen salir más abundantemente cuando, con anterioridad, se ha hecho una poda fuerte del olivo durante el invierno, de las ramas principales, o cuando el olivo no tiene mucha cosecha. También suelen brotar más cuando ha sido un año con condiciones climatológicas buenas, es decir, un año con bastantes lluvias. Además, por supuesto, influye el tipo de terreno que se tenga, siendo las tierras con más cal las que menos varetas producen.
Pero entonces, ¿cómo hacemos el desvaretado?

Este proceso se suele hacer a mano, con pequeñas hachas muy afiladas o incluso con sierras pequeñas y ligeras, donde nosotros te aconsejamos esta, de sólo 2,3 kg de peso, siendo la más ligera del mundo. 

También hay quien suministra químicos al olivo para evitar que crezcan estas varetas, pero nosotros preferimos evitar esto, por el uso del químico y porque la vareta tiene su propia función.

Para desvaretarlos con un hacha, vamos de arriba abajo del tronco, cogiendo varias de las ramas con la mano, para cortar la base de un golpe, tal y como muestra la foto. Con estas sobras lo mejor para eliminarlas es hacer una pequeña hoguera o triturarlas, pudiéndose usar para el suelo.

Finalmente, este proceso es conveniente hacerlo a finales de agosto o septiembre, cuando ya han terminado su principal función de proteger del sol.